Una decepción absoluta, el tratamiento no tiene que ver con la descripción que pone el centro. Indican 2 horas de tratamiento y al final lo hacen todo en una hora escasa. Al llegar me ofrece dos alternativas al tratamiento sin siquiera mirarme la cara, tratándose de un tratamiento facial, y resulta que las dos alternativas cuestan el doble. El espacio es frío, literalmente, no había calefacción, no estaba ni abierto cuando llegué aunque pone que abren desde las 10.00 y mi cita era a las 13.00 y estaba cerrado con llave. No hay música ambiental que haga la experiencia agradable, solo ruido de obra, que no es culpa del centro, y pitidos incesantes de mensajes en el móvil. No te explican que están haciendo en cada paso del tratamiento, de forma que igual te hacen daño al comenzar la extracción y no te avisan. Los productos puede que sean buenos, pero estaban tan líquidos que cuando te los echa en la cara notas como chorrean hacia los ojos sin que te ponga por lo menos un algodoncito para evitar accidentes. Se me metió parte de un líquido en un ojo y no mostró preocupación alguna. La radiofrecuencia lleva succión, cosa que no te avisan, y me he ido con la cara llena de capilares rotos y morados hayas en el cuello. Me he hecho tratamientos de radiofrecuencia en otros centros muchas veces y nunca me ha sucedido esto. Ha ido con tanta prisa que no dejaba que la máquina se enfriara, quemándome en dos ocasiones ceja y labio.
En definitiva, podría comentar algún detalle más, pero creo que queda clara mi experiencia.